Conociendo el Parque Regional de Sierra Espuña

Los alumnos del Ciclo visitaron el Parque Regional de Sierra Espuña. Conocieron su historia y secretos en el centro de visitantes para después hacer una espectacular ruta y vivirlo intensamente.

El Parque Regional de Sierra Espuña

La visita a este parque regional es obligada en el Ciclo de Técnico en Conducción de Actividades Físico Deportivas en el Medio Natural (TCAFDMN) del IES Alquibla por tratarse del emblema medioambiental de nuestra región.

Se caracteriza por un paisaje forestal dominado por pino carrasco (Pinus halepensis) con comunidades de carrascales. En el Parque existen unas 915 especies de flora inventariadas, 96 se encuentran protegidas a nivel regional, y unas 200 especies de vertebrados.

La conservación de los valores naturales de este Espacio Protegido se remonta a 1917, con la inclusión de Sierra Espuña en el Catálogo Nacional de Espacios Naturales; en 1931 se declaró “Sitio Natural de Interés Nacional” y “Parque Natural” en 1978. En 1992 se declara Parque Regional de Sierra Espuña por la Ley 4/1992 de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia y su PORN es aprobado por Decreto en 1995.

La singularidad ambiental de este Parque Regional ha motivado la propuesta para su incorporación en la Red Natura 2000, siendo Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protección para las Aves

El Parque Regional de Sierra Espuña tiene la “Q de Calidad”. Este sello es un distintivo que garantiza la calidad en el uso público del Parque: los servicios, las instalaciones y su gestión interna.

Además, Sierra Espuña cuenta con la acreditación de la Carta Europea de Turismo Sostenible en Espacios Protegidos.

La visita y la ruta

La visita comenzó en el Centro de Visitantes Ricardo Codorniu (nombre del impulsor de la reforestación del parque regional) con una interesante presentación sobre la historia y particularidades de Sierra Espuña.

Después nos trasladamos hasta la zona de La Perdiz para iniciar una espectacular ruta de unos 14 km pasando por la impresionantes paredes de Leyva (paraíso europeo de la escalada en roca) para comenzar la ascensión por los PR y sendas por el pozo de Alhama hasta las cumbres.

El descenso por estrechos senderos junto a los barrancos, excavados en las paredes de roca cuando se hizo la ordenación y reforestación del parque hace más de 100 años.

Finalmente la bajada de las escaleras, el zig zag de roca o el caracol (que de las tres formas es conocido) y un tramo de cortafuegos entre pinos, sabinas, enebros, romero, tomillo, esparto,…

Todo ello salpicado con el avistamiento de los famosos Arruis, las llamadas de las Chovas sobre nuestras cabezas y, como no, de alguna caída sin consecuencias además de un almuerzo en una ladera frente a las paredes de Leiva a la sombra de un Arce.

La primavera y el entorno nos brindaron un magnífico espectáculo.

Aprender disfrutando !!

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